tengo un hueco para ti [mónica ruiz]




Pero me he quedado dormida, 
no pude seguir despertando a esa felicidad utópica. 
Y es ahora cuando cierro los ojos 
para poder recordar lo feliz que imaginaba estar. 
Me encantaban los besos 
que me llevaban a inventar sabores jamás conocidos, 
los encuentros en la cama que causaban un arco en mi espalda 
de ángulo perfecto para llevar tu proyectil al punto más alto de mi orgasmo. 
Ni hablar de los días de calor en los que nos derretíamos en la cama 
y nos uníamos hasta formar el color perfecto, 
pero ahora, ahora cierro los ojos y te pienso en los días fríos 
mientras me toco para calentarme. 
Por esta razón te llamaré cada vez que arda en bellaqueo, 
para que me habrás las piernas y me lleves de nuevo a ese fabuloso universo. 
Ven lee en braille cada surco de mi cuerpo, 
susurran a coro: “Habítame, penétrame, desgárrame”, 
que me bañe la saliva de tu paladar, 
que paseen sobre mí tus manos, 
que tu órgano haga de mí su cueva favorita. 


¡Volvamos!
Volvamos a disfrutar juntos la frescura de la noche, 
a danzar al ritmo de nuestros latidos acelerados 
y a volver locos los insectos en nuestro interior. 
Que sed de tus fluidos y hambre de tu carne, 
que ilusamente menosprecie, y la trate como un cuerpo más. 
Que vuelvan a alborotarse tus hormigas con las mías, 
que no quepan nuestras mariposas en nuestro estómago ni en nuestra boca,
que se devoren nuestros insectos entre ellos, 
que no se confundan 
ni se pierdan queriendo buscar otros universos.

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