"La poesía está en otra parte" por Antonio Acevedo Linares

Antonio Acevedo Linares


"La poesía, como tema de la poesía, el amor y la muerte son principalmente los temas del contenido de este libro, que he titulado, “La poesía está en otra parte”, esto quiere decir, que la poesía está en donde menos se la imaginan, es decir, en otra parte. La poesía, porque es el ejercicio de la imaginación y la sensibilidad, el amor, porque es lo que hemos inventado para sentirnos menos solos, y la muerte, porque es lo inevitable. Los poemas de este libro giran en torno a la poesía, el amor y la muerte porque así lo quiso el azar o los duendes de la escritura. Son los poemas que escribí en los últimos nueve años." 


Poética

Poesía,
he llegado a tu cielo
por obra y gracia de los dioses
que como un fedayín
se inmola en sus fuegos
protégeme del olvido,
del tiempo
que es como otra de las formas de la muerte
y déjame abrazarte
aunque seas una causa pérdida,
pero como todas las causas perdidas
son las que nos redimen,
e ilumíname para alcanzar
la sabiduría y la paciencia
de las palabras
y seas como el vino
y el amor nuestro de cada día.
Gracias a ti, Poesía
sé que estoy vivo y existo.

Epigrama

No eres poeta 
pero yo te volveré amante de la poesía
por la gracia de la poesía y el amor.
Llegarás a la poesía
por la vía del amor
como yo llegué al amor
como la vía de la poesía.
Y llegaré a tu corazón
por la vía de la poesía
como tu llegarás a mi cuerpo
por la vía del amor.

Epigrama II

Al amarte yo a ti no me perteneces
como al amarme tú a mí no te pertenezco
tú te perteneces a ti misma
como yo me pertenezco a mí mismo
no eres mía porque te ame
ni tuyo porque me ames
somos de los dos porque nos amamos.

Un poema

Un poema
empieza
a recorrer está página
y a escribir
sobre las siete maravillas
del mundo antiguo:
La Gran Pirámide de Giza
Los Jardines Colgantes de Babilonia
El Templo de Artemisa
La Estatua de Zeus en Olimpia
La Tumba del Rey Mausolo
El Coloso de Rodas
El Faro de Alejandría
pero sólo me maravillo
con el color
y la eterna dulzura
de tu sonrisa y tus ojos.

En mi poesía

En mi poesía
cantaría
las siete maravillas
del mundo moderno
La Acrópolis de Atenas
La Catedral de San Basilio
en Moscú
La Gran Muralla China
La Torre Eiffel en Paris
La Ciudad de Machu Picchu
en Perú
El Taj Majal en la India
El Teotihuacán en México
sino fuera porque
la increíble y tierna
maravilla eres tú.

La poesía

Senté la poesía
en mis piernas
y la acaricié
como a una mujer desnuda
y pasé mi mano entre su pelo
y la besé en sus ojos
y en su boca con la ternura
infinita de soñarla
y la abracé contra mi pecho
mirándola dulcemente a los ojos
y sentí como latía su corazón,
estremecida en mis brazos
cuando desflorada
ya se hacía mujer la poesía.

Oración amorosa

Amor mío
que estás en mi cielo
amoroso sea tu nombre
déjame entrar en tu reino
amémonos a nuestra voluntad
así en los días como en las noches
dame los besos y caricias
y rosas y abrazos de cada día
perdóname los olvidos
como también perdonamos
a los que nos olvidan
déjame caer en la
tentación de tu cuerpo
y librémonos de la muerte
del deseo y el amor.

 Justicia poética

Por los innombrables
por los que se guardan
un minuto de silencio y luto
por los que no pasan
por el ojo de una aguja
por las víctimas del amor
y sus suicidas por los derrotados
de la lluvia por los que no ofrecen
su otra mejilla por los que derraman
su sangre fresca por los estigmatizados
del odio por los criminalizados
de la justicia por los damnificados
de la tierra por los enamorados
de la vida por los derechos humanos
restituidos por la redención del cuerpo
y la palabra por el desarme de la muerte
por la justicia y reparación de víctimas
por la reivindicación de la poesía
y el amor por los dioses que no
amenazan con el cielo o el infierno
por la defensa de la rosa
por el fuego de las palabras
y tu cuerpo por la justicia poética
aquí y ahora en nuestra vida
y en nuestra muerte.


Amo

“Uno es lo que ama’
-Facundo Cabral

Amo la tarde la lluvia
el mar y sus gaviotas
tu voz y tu pelo al viento
fumar a orillas de las ventanas
amo la noche con la luna llena y sus estrellas
la ciudad bajo los faroles
y los árboles como en primavera
amo la forma de tu espalda
y el café mientras llueve
los días del arco iris
y los poemas que te escribo
amo el amor
que me enamora de la vida
y los girasoles de Van Gogh
la sinfonía de Vivaldi
las canciones de Cabral
los poemas de Witman
las películas de Berman
la sonrisa de la Gioconda
el canto general de Neruda
amo las palabras como
la rosa roja de tus labios rojos
y el sonido de una guitarra
el vino y la dulce sonrisa
de una mujer como vivir y escribir
amo el aire que respiro
porque me hace sentir vivo
como tu cuerpo cuando lo amo
la calle solitaria que camino
a diario y la soledad
que me acompaña como
la sombra que no se cansa
de seguirme a cada paso
amo luego existo en las
cosas que también amas.

Poética

La poesía;
ese primer territorio
libre de la palabra.
Sus armas no son más
que la ternura y la lucidez
del hombre que la esgrime
como una espada o una caricia.

La poesía camina a pie por la ciudad
en la forma de una mujer con falda roja o senos divinos
en las palomas blancas o grises
que revolotean sobre las estatuas heroicas
en los árboles de flores moradas
o amarillas que caen contra
el piso como hojarasca.

La poesía es la patria de la lengua
que escribes y hablas
y de la tierra que amas y cantas.
Son las mujeres desnudas de Botero
las mariposas amarillas de Macondo
el verde de todos los colores de Aurelio Arturo
el movimiento de caderas en árabe de Shakira
la travesía de Maqroll el Gaviero de Mutis
la rebelión de Joe Arroyo
las barracudas de Obregón
la casa en el aire de Escalona
el escorpión de Higuita
el mar de siete colores de San Andrés
la tierra del olvido de Vives
el río de colores Caño Cristales
en la Sierra de la Macarena
las negras palenqueras de Cartagena
el canto de flauta de millo
de los gaiteros de San jacinto
y la vorágine de Arturo Cova de Rivera
los que definen el rostro
imborrable de la poesía.


Ella dobló su pierna izquierda

Ella dobló su pierna izquierda
sobre su pierna derecha
y el paraíso se reveló por unos instantes
que parecieron eternos
y sus labios se sonrieron como los de su boca
y en sus ojos brilló ese mágico poder de seducción
que la hacía única e irrepetible como mujer
que afloró el deseo más puro del hombre
y que la observó devolviéndole su sonrisa
con la que la amó
y se quedaron atrapados para siempre
en el amoroso y discreto encanto del deseo.


9 de abril

Un hombre que era
un pueblo muerto
a disparos de revólver.
Un tranvía que arde
entre el fuego.
Un hombre arrastrado
por las calles linchado
por la muchedumbre enfurecida.
Unas palomas que vuelan
despavoridas en la
plaza de la catedral.
Un hombre que creará
un mítico pueblo imaginario
llamado Macondo
su máquina de escribir
arde entre el fuego.
Un reloj que se ha detenido
en una hora aciaga a mediodía.
Un hombre que años después
hará una revolución en una isla
del Caribe camina por las
calles bogotanas en ruinas.
Una muchedumbre de hombres
que blanden sus machetes
y martillos y palos
y destornilladores al aire.
Una hilera de cadáveres
que yacen frente
al Cementerio Central.
Una lluvia que cae sobre
la tarde sangrienta
en la larga noche
de un país en llamas.


Patria Nuestra

Patria nuestra
que estás entre
el cielo y la tierra
rodeada de dos
océanos azules
a vuelo de alcatraces
a orillas de los manglares
que navega en canoa
por el Amazonas en
la tierra de la cerbatana
donde se oye el clamoreo
de las guacamayas
con los colores de nuestra
bandera patria esa misma
que camina por el territorio
de tu piel y del color
de tu lengua.
Patria nuestra
que estás entre el oleaje
del mar y las nubes
y los árboles
entre la vida y la muerte.



La poesía

En cualquier lugar
que nos sorprenda la poesía
bienvenida sea
siempre que es
nuestro canto de amor
y guerra haya llegado
hasta un corazón abierto
y otros poetas se apresten
a empuñar sus versos
y otros hombres a hacer
de la poesía un arma
con las ráfagas de
las palabras hasta
la victoriosa ternura
y libertad de la poesía.


Mi oración

La poesía es
mi oración
con ella oro
y doy gracias a los dioses
ángel de la guarda
de mi dulce compañía
que me protege de noche y día
y compañera inseparable
que duerme desnuda
junto a mí.

La poesía es el reino de la palabra
donde son bienvenidos
los bienaventurados
como al reino de tu cuerpo
y en su espíritu
consagro mi oración.




Antonio Acevedo Linares (El Centro, Barrancabermeja, Colombia, 1957). Poeta, Ensayista, Sociólogo y Profesor universitario. Magíster en Filosofía Latinoamericana con especialización en Educación Filosofía Colombiana de la Universidad Santo Tomás y especialización en Filosofía Política Contemporánea del Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia. Diplomado en Gestión y Administración Cultural, Gobernación de Santander-Corporación Interamericana de Educación Superior. Diplomado en Derechos Humanos y Resolución Pacífica de Conflictos, Universidad Industrial de Santander. Ha publicado los libros de poesía y ensayos: Plegable # 1 (Poesía), 1987; Arte Erótica, 1988, Plegable # 2 (Poesía) 1990, Plegable # 3 (Poesía) 1994, Sociedad de los poetas, 1998. Plegable # 4 (Poesía) 1999. Los girasoles de Van Gogh, Antología poética, 1980-1999. Vol.1, 1999, Plegable # 5 (Poesía) 2000, Plegable # 6 (Poesía) 2001, Poesía de viva voz (CD) 2004, Atlántica, Antología poética, 1980-2004. Vol.2 2004, En el país de las mariposasAntología poética, 1980-2007. Vol.3, 2007, Por la reivindicación del cuerpo y la palabra, (Reseñas criticas) 2008.La pasión de escribir (artículos, ensayos y entrevistas poetas y escritores colombianos) 2013. La poesía está en otra parte, 2016.

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