la muerte te recibe, luminosa [obdulia báez félix]

Gustav Klimt "Death and Life" 

I
            Desde una mecedora añejada, un triste anciano miraba a través de una ventana. El crujir constante del piso de madera revelaba recuerdos que luchaban por no caer entre las grietas del tiempo. Una mirada fija en un punto distante en el cielo gris de una patria que arrojaba a la calle habitantes mecanizados, por los avances de una tecnología que abarrota los escaparates de tiendas modernas.
            ¡Cuánto dolor reflejaba su rostro! Caudalosas lágrimas poblaban los surcos de su ancianidad. Los recuerdos se perdieron entre las grietas del tiempo. Inhaló y exhaló un aire diferente, asqueante, espantoso… Su corazón se mecanizó, perdió su humanidad. La vida, como la conocemos, llegó a su fin.

            II
            ¡Cuánto dolor se asoma a mi alma! ¡Cuánta melancolía estremece mi espíritu! Observo con detenimiento el paso lento de hombres y mujeres que sucumben ante las atrocidades de un gobierno que asesina lentamente sus conciencias. Esqueletos humanos que han dejado de pensar. Esqueletos humanos que se mueven sin dirección.
            De repente, voces de ultratumba se escuchan en lontananza. Voces de ultratumba que emergen en la existencia de los que aún tienen conciencia. Una luz se enciende. Es el llamado a la lucha por la libertad. Es hora de trascender. Es hora de llegar a la eternidad.

III

            Negra como la noche de un cielo sin estrellas, la muerte llegó de súbito. El ser humano no supo qué hacer. Quería correr. No podía. La muerte se detuvo. Lo miró a los ojos. Vio en ellos el dolor que produce dejar la existencia. La muerte se compadeció. Extendió sus largos brazos.   Alcanzó la vida del ser humano. De nuevo, la muerte lo miró a los ojos. Vio en ellos la comprensión. Observó la transformación. Había llegado la hora de desprenderse del mundo sobre el cual se habían trazado huellas imborrables. La muerte sacó un pincel de su larga y negra túnica. Entonces, dibujó en el rostro del ser humano, una luminosa sonrisa.
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