salida solitaria al cine : [irene m. irizarry]

Irene M. Irizarry

Existen ocasiones donde aislarse de la multitud y acompañarse, de vez en vez, es una experiencia mucho más placentera. ¿Qué otro lugar para exponer tu introversión en su máximo apogeo que en el espacio entretenido como lo es el cinema? 

El momento es espontaneidad. Aparecer en el espacio y observar con prudencia las opciones delante de ti. 

Mantén la esencia de seleccionar una película que apele a tus intereses tanto artísticos como sensoriales. 

Cautelosamente, acércate a la caja que contiene en el centro a una persona quien le atenderá para la solicitud de su boleto conteniendo la decisión de la película escogida. 

Procede a la entrada y estudia el parámetro. 

¿Mediocridad de personajes ajenos a su alrededor? 

En tu caso, estás bien, estás contigo. 

Y de momento, sin aviso, el aroma de la margarina para las palomitas te nubla la nariz, al igual que te tapa algunas arterias conduciéndote hacia la fila de los pecaditos para entonces ingerir lo que desean las mariposas que residen en tu estómago. 

Al adquirir un pecadito, dirígete a la sala correspondiente, por el estrecho de alfombra roja, ignorando a todo aquel que intervenga con tu presencia. Toma asiento en un lugar predilecto a tu comodidad. 

Relaja los músculos.

Al acomodarte, mientras encestas el pecadito a su boca, disfruta enteramente el espectáculo contigo.
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