instrucciones para bajar la luna del cielo: [lian m. de la cruz]



En los vaivenes de su baile tímido y vacilante, toma la decisión. A veces se nos olvida, entre el desenfreno y la carnalidad de todo, pero yatedije. A menos que estés absolutamente seguro que esto es lo que quieres no lo lograrás. No permanezcas consumido en tu miserable existencia ni te engañes a pensar que esto ocurre meramente como subproducto de tu abundante ego. Porque no es así. Tienes que sumergirtecompletamente. Ríndele culto. Acaríciala. Tientasunúcleo y bailaasuritmo. Mójate en ella. Deja que teilumine. Usa tus manos, tu boca tu voz, tu mente y tu cuerpo. Adórala y entrégate. Obsérvala rotar y giraralrededor de tu mundo mientras su rostro se oscurece y se ilumina en medio de la pasión. Deja que tehumedezca con su esencia, que te rodee su marea. Escucha las señales, los sonidos de la noche como elviento, el agua, el gemir de los arboles al mecerse en l'oscuridad. Ya está cerca. Llévala tan alto que notenga de otra que venirse abajo mientras sus olas se rompen contrati, serena piedra inmovible, y entonces, entre su estruendoso impacto con tu mundo, sabrás que habrás bajado la luna del cielo.
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