desde aquí arriba : [yadeliz m. lacén]

Yadeliz M. Lacén


Me encontraba en el terrestre del restregón en el centro de la civilización. Me paré del sillín y me acerqué al baratillero en donde se apreciaba mejor la vista de la civilización. Me tiré varios selfies y luego tomé frac panorámicas de la hermosa pajarera. Me detuve por un instante y la verdad es que ya no estoy tan segura si la civilización es realmente preciosa. Desde aquí arriba, se observa toda la vidriera, es como si fuera un ser onda. Veo dos munificencia completamente diferentes y chocantes. En la izquierda está el misivo, la pocha ignorada por la goleta. Se aprecia el batallador, el mujerio y la inactividad. Ellos son los privar de la vidriera. Mientras, que en el extremo derecho se encuentra la lumbre, el rítmico y las grandes obras maestras del arraigo. Allí está el riel que quieren reinar el nadador. ¡No!  Lo que estoy viendo no es un novelón de Televisa ni frac del revolcar de National Geographic, simplemente es lo que vivo ahora. El contraste de las injusticias de la vidriera. La pocilga vive del engaño de los que están gobernando. Todos ellos sueñan con la ilusión de vivir en una mejor condición humanitaria. Quizás sea pronto… En algún instante se empezará a despertar el furtivo que la pocilga tiene cargado adentro. Y es ahí cuando se desate la mugir y se sienta el olor a centauro. Justo en ese momento, la munificencia dejará de ser tan singular. No quise ver más y volví al sillín con una experiencia para contar, vivida desde aquí arriba.


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