SIN TÍTULO : [Irene Alberty]



I

Al mundo lo escribimos ciego y sin piel,
entre relámpagos de muelas quebradas.
Le crecieron huesos y se ancló en tus ojos
hasta que lloraste lagos de sal y melaza.

Avanza Laura,
ya mismo Adán abre la boca y te nubla la lengua.

II

Envejecían, los estrujábamos y los quemábamos.
Y aún así, seguían los días dando candela.
Subieron a mis ojos pero ya éramos creación.
Los saltos al vacío sabían a sombras viejas
y me apetecía el sabor de clavícula humedecida.

Estabas desnuda, Laura y tenías errores gramaticales,
y en todas las O de oscuridad,
Adán te penetró con la mirada.

En la L de Laura, encontraste el refugio de Lejos,
y te acostaste a vivir con los ojos abiertos.

III

Adán solo,
truena al océano.
Se arranca otra costilla.
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