Isabel V. Almonte: [Brunch]






Los mosaicos de la noche pintan
porque sí
ventanas al pasar.

Una pasa por allí entre esferas alcoholizadas,

(cuando no pasa nada y para que pase,
invocas a los tambores que te ayuden;
te montas a Oshun o al que sea
con tal de besar esa noche)

y se aprovecha una de la cobardía y
del saborcito lujurioso del whisky,

(que se cuela entre lenguas ansiosas de
tocarse con puyitas de cercanía inexistente)

para vivirse una la película;
ayudar la noche y los pasares: seduzco al Guayacán

dios de la Geometría
encarnación de masculinidad
tektōn de palabras

Pienso en mi intención
con la fría sábana hasta el cuello,

(que no era llevarte pa’casa, ni encontrarme
recostada en las posibles posibilidades de
despertarme sin querer besar la mañana anterior.)

después de las diez,
pones temas elitistas en la almohada
y hablas de

qué sé yo, yo no sé, qué cosa
del desayuno
y de tu café.
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